Jim Thompson: “1.280 Almas”

Si en la entrada anterior hablaba del personaje más icónico de la obra de Dashiell Hammett (El agente de la Continental), en esta me voy a ocupar del que bien perfectamente podría haber sido un personaje más de las obras de Hammett: Jim Thompson.

Y es que Jim Thompson lucía todas las “cualidades” del personaje más extremo de novela negra que pudiéramos imaginar: una infancia marcada por la sombra de un duro y exigente padre tejano (el sheriff Thompson); una vida con mil y una profesiones de lo más variado (desde botones de hotel, pasando por obrero de la construcción, hasta vender alcohol de contrabando durante la prohibición); y un alcoholismo recurrente con episodios de los más salvaje que compaginaba con el rol de un padre de familia, digamos, “poco dedicado”. Unas características que Jim Thompson trasladó a sus propios personajes, innovando de una forma decisiva la novela negra a golpe de personajes únicos: perdedores, psicópatas salvajes y sociópatas nihilistas, aprovechados, viciosos…; lo que los convirtió en personajes con un atractivo puro y desgarrador, sin filtros y que, ciertamente, no se alejan mucho de la realidad. Ello, y la contundente y directa narrativa de Thompson, hicieron que se convirtiera en uno de los grandes del género negro junto a Dashiell Hammett y Raymond Chandler.

De la creación de Jim Thompson (29 novelas largas, 5 novelas cortas, una serie de relatos cortos y hasta alguna que otra poesía) es 1.280 Almas la que se considera por muchos como su obra maestra. Publicada en 1964, esta novela coincide con la época de mayor esplendor narrativo de Thompson, ya que fue a partir de 1952 cuando, literalmente, explotó como narrador. Sí, es cierto que que desde muy joven se dedicó a la escritura (en 1921 comenzó a trabajar en la redacción de un periódico local y a escribir sus primeros relatos centrados en la temática criminal), con la ayuda de su madre y la oposición de su padre; pero fue a partir de aquel año cuando llegó a escribir, en tan solo diecinueve meses, doce novelas, algunas de las cuales se consideran hoy día obras maestras de la novela negra, destacando entre todas ellas El asesino dentro de mí.

En 1.280 Almas el protagonista es Nick Corey, sheriff de Potts Country, una pequeña población sureña de los EE.UU. con exactamente 1.280 habitantes (“los 1.280 comprenden también a los negros, porque los leguleyos yanquis nos obligan a contarlos”), la cual se ubica en el pesado y enrarecido ambiente propio de este tipo de endogámicos lugares en los que el puritanismo y el racismo son el patrón que sus habitantes maman desde pequeños. El personaje se encuadra dentro de esos supervivientes natos que pueblan la obra de Thompson: un tipo inteligente que solo se mueve por el interés propio y para el que la gente es un mero instrumento para lograr sus objetivos; un sociópata perdedor que, siendo consciente de ello, utilizará todos los medios a su alcance para salirse con la suya, sin consideraciones morales de ningún tipo. No pocos han querido ver en Nick Corey el reflejo del padre de Thompson, figura que le obsesionó hasta su muerte en 1977 y cuyos perfiles podríamos encontrar diseminados a lo largo de la obra de Thompson.

Jim Thompson

1.280 Almas fue adaptada al cine en 1981 por Bertrand Tavernier en la película Coup de Torchon, adaptándose la historia al Senegal del África colonial (con una más que mejorable adaptación, en mi modesta opinión). Sin embargo, el mundo del cine no fue ajeno a la carrera profesional de Thompson mientras estaba en vida, ya que en 1955 fue guionista de la película de Kubrick Atraco perfecto. Posteriormente, tras su muerte en 1977, numerosas obras suyas han sido (y son) adaptadas al cine, por no hablar del perfil propio de sus personajes.

La muerte le sorprendió como un autor relativamente desconocido, pero, diez años después, su fama se hizo universal, algo que el propio Thompson profetizara antes de morir cuando le pidió a su esposa que guardara sus escritos porque, como el afirmaba, en diez años se haría famoso.

Jim Thompson, uno de los tres autores imprescindibles en el noir con una obra maestra de obligada lectura: 1.280 Almas. Algunos dicen que a mitad de novela se cansó de continuar escribiéndola, de ahí el final tan extraño que tiene y que parece dejarte a medias; sin embargo, para mí, el final es perfecto.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.