Cuarenta años del estreno de “El resplandor”

Aunque tenía preparada una entrada sobre la tercera temporada de Westworld, las fechas señaladas en el calendario mandan y, por tanto, no me quedaba otra que referirme al cuarenta aniversario del estreno de El resplandor.

The Shining

Fue un 23 de mayo de 1980 cuando, en apenas unas cuantas salas de cine de Nueva York y Los Ángeles, se estrenó El resplandor, una de las obras más controvertidas del director Stanley Kubrick, amada y odiada a partes iguales por la crítica. Y eso si no hablamos de la bizantina dialéctica alrededor de dicha película en el mundillo de los llamados “Lectores Constantes”, teniendo en cuenta lo que el mismísimo Stephen King ha echado por su boca acerca de la cinta.

Lo cierto es que, después de su minoritario estreno aquel 23 de mayo (algo muy normal en aquellos años, por cierto), esta película sufrió una serie de peripecias que no ayudaron en nada a que el título cuajara en la crítica. Así, sin ir más lejos, originariamente su metraje fue de 146 minutos; sin embargo, después de su estreno, tanto Kubrick como la Warner pidieron a los exhibidores que cortaran 32 minutos de metraje y que les devolvieran los trozos de celuloide omitidos, con lo que, al final, la película quedó mutilada en unos 114 minutos, siendo esta la versión que hoy día conocemos. ¿El motivo? Pues que a los críticos no les hizo demasiada gracia la adaptación de la novela de King que hiciera Kubrick, más orientada al simbolismo y la abstracción que otra cosa, por lo que la productora y el director entendieron que había que recortar el metraje, digamos, “menos comercial” para recuperar algo de dinero. No obstante, aquel apaño no hizo más que estropear las cosas.

Y es que a la crítica tampoco le gustó el resultado final tras quitarle 32 minutos a la película. Kubrick argumentó que le daba más dinamismo y ritmo a la trama, pero lo cierto es que las escenas suprimidas daban coherencia y sentido a la historia, en concordancia con la novela de King, a quien, por lo demás, jamás le hizo especial gracia la película: ni el resultado inicial ni el final.

Para entender mejor ese odio de King hacia la película de Kubrick, debemos remontarnos al guión mismo: el bueno de King había preparado de su año y letra la adaptación de su propia novela; sin embargo, Stanley Kubrick no le dio bola alguna y preparó su propio guión mano a mano con la escritora Diane Johnson, una ensayista de relumbrón que llegó a ganar el Premio Pulitzer por su novela Persian Nights en 1988 y que no decía precisamente lindezas acerca de la obra de Stephen King. Obviamente aquello le sentó a cuerno quemado al de Maine, quien se ha tirado cuarenta años despotricando de una película que, sin embargo, a la larga ha quedado como un icono inseparable de la figura de King.

Cierto es que la película se dejó bastantes cosas en el tintero con respecto a la novela, pero la verdad es que consiguió su propósito como película de terror que pretendía ser y, hoy día, pocos dudan de que es una de las mejores películas del género de la historia, la cual ha pasado a nuestro imaginario asociada de una forma indisoluble a la novela de Stephen King, dejando a su director en un segundo plano del que ya pocos se acuerdan. Sí, decir El resplandor es decir Stephen King, y punto.

En fin, siempre he dicho que una adaptación al cine y la novela en que se basa son productos diferentes y deben ser analizados por separado, cada uno en su contexto; lo contrario sería un sin sentido. Así entendido, ¿acaso no asociamos la novela de Stephen King a la imagen de un Jack Nicholson con el hacha en la mano persiguiendo a su hijo y a la paviblanda de Shelley Duvall? Sí, a eso me refiero: la película, cuarenta años después, nos dejó una huella que tiene vida propia más allá del libro de King.

Pues nada, para celebrar ese cuarenta aniversario, qué mejor que, esta noche, confinados como estamos con nuestras familias (je, je, je), volvernos a ver El resplandor. Y, por supuesto, mejor aún, releer la inquietante novela del de Maine.

O también las dos cosas, ¿no crees?


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